La economía es una ciencia social que trata de analizar el comportamiento del hombre sobre qué, cómo, cuando, por qué, para qué y para quién se produce. La economía tiene reglas básicas:
1 Existen necesidades infinitas y recursos limitados = escasez
2 División de funciones entre los “factores de la producción” = tierra, trabajo, capital y organización
3 Para decidir qué se va a producir el criterio a seguir es cuantos recursos se utilizarán y cuantos bienes se obtendrán a cambio del bien que se produjo = precios
4 Para decidir cómo se va a producir el criterio a seguir es el procedimiento y los implementos necesarios para transformar materias primas en un producto final = tecnología y organización
4 Para determinar quién va a producir cada bien el criterio a seguir es quién lo puede hacer con mayor eficiencia = competencia
5 Para determinar quién va a consumir cada tipo de bien el criterio a seguir es quién ofrece más por ese tipo de bien = ingreso
Si esas cinco reglas se cumplen entonces la interacción de todos los productores y consumidores definirá un nivel de vida para esa sociedad.
Pero en la vida real intervienen otros factores: delincuencia, competencia desleal, política, relaciones con otras sociedades (comercio exterior) y sobre todo, el Gobierno.
Los políticos y el Gobierno consideran que la economía está a su servicio y por tanto tratan de manipularla con leyes para lograr beneficios “sociales” o para darse ventajas al eliminar o reducir la competencia es áreas específicas.
Los políticos se justifican señalando que el mercado no soluciona las injusticias sociales y por tanto es necesario manipular precios con subsidios. La protección legal a empresas del gobierno es explicada como el respeto a una "empresa del pueblo" sin mencionar que esa "empresa de todos" produce a precios mayores y con menor calidad que otras empresas privadas.
En general, actualmente existen dos escuelas económicas: el capitalismo y el socialismo. En el capitalismo existe la propiedad privada y cada propietario decide qué hacer con sus posesiones en base a la situación en qué viva: un empresario decide la producción, un trabajador decide su tipo de trabajo y el lugar donde trabajará si es admitido. En el socialismo no existe la propiedad privada y el gobierno decide qué se va a producir y donde va a trabajar cada persona. Por supuesto, esta visión es super simplificada y entre ambas se encuentran todos los modelos económicos actuales.
En el capitalismo que vivimos en México existe la propiedad privada, comunal y ejidal, algunas actividades económicas están legalmente prohibidas o de hecho limitadas a los empresarios y los trabajadores sindicalizados están limitados en su libertad por leyes que incluyen la cláusula de exclusión. Otros factores que intervienen en la economía son la delincuencia, la competencia desleal, los intereses políticos, las relaciones con otras sociedades (comercio exterior) y sobre todo, el Gobierno.
Los políticos y el Gobierno consideran que la economía está a su servicio y por tanto tratan de manipularla con leyes para lograr beneficios “sociales” o para darse ventajas al eliminar o reducir la competencia es áreas específicas. Los políticos se justifican señalando que el mercado no soluciona las injusticias sociales y por tanto es necesario manipular precios con subsidios, proteger a empresas estatales ineficientes y lo más nefasto, proteger y premiar a los corruptos e incapaces si le representan un apoyo al grupo gobernante. Por cierto, la intervención del Gobierno en la economía tampoco soluciona las injusticias sociales.
Un País es más poderoso mientras más poderosos sean sus habitantes. Un país es económicamente poderoso si el nivel de vida de sus habitantes es alto en relación a otros países, si las empresas propiedad de sus habitantes son económicamente prósperas y si cada habitante de ese país puede emprender un negocio y desarrollar una idea sin tener que luchar contra el gobierno y sus leyes.
En economía se considera a los monopolios con estructuras de mercado no recomendables. La razón fundamental es porque no producen en el punto donde ingreso marginal es igual costo marginal, sino que producen menos y ello les origina ganancias “injustificadas”. Un monopolio es una empresa tan fuerte que logra eliminar a toda la competencia y por tanto nunca producirá donde lo marca el criterio de las empresas que operan bajo la competencia perfecta. Lo importante es que puede eliminar a su competencia por medio de precios y cantidad de bienes producidos sin prohibir a nadie que intente entrar a ese mercado. Si acaso otra empresa logra producir un bien similar en condiciones de eficiencia y precio adecuados, entonces el monopolista se verá obligado a ser duopolista.
En el caso de los monopolios legales existe una empresa que no puede ser sujeta a competencia porque una ley o un conjunto de leyes de hecho o de derecho impiden que entre otra empresa a ese mercado. En el caso de los monopolios legales no es necesario que la empresa busque ser eficiente sino que puede producir más allá de donde costo medio es igual a ingreso medio, puede perder ingresos de ser necesario para algún fin específico.
Los monopolios legales pueden beneficiar a una empresa pública o privada. En el caso de una empresa privada la razón para establecer un monopolio legal puede ser el crear y fortalecer una empresa propiedad de los habitantes de un país que sirva de guía y escudo contra la competencia internacional, o siendo realistas, para pagar favores que algunos empresarios hicieron a algunos políticos; en el caso de los monopolios legales privados las empresas tienden a tener ganancias extraordinarias y rara vez tienen problemas económicos.
Los monopolios legales públicos generalmente son empresas llamadas “estratégicas”, como las productoras y comercializadoras de energéticos (electricidad, petróleo, petroquímica, energía nuclear). Esos monopolios legales tienden a ser ineficientes, son robadas y saqueadas por la burocracia que la dirige, por sus sindicatos y por personas económicamente débiles que no pagan por los bienes que consumen ni son perseguidos por la administración de esas empresas alegando que la “sensibilidad social” es más valiosa que el respeto a la Ley y la salud financiera de las empresas.
El arma económica del gobierno para regular la economía son las leyes. Si una ley dice que se necesita permiso para producir o comercializar un bien o servicio, la burocracia tiene el poder de decidir quién, cómo y cuando se producirá o comercializará ese bien o servicio. Esto determina el número de competidores, las condiciones de trabajo, la viabilidad de progreso de la empresa.
Algunos ejemplos pueden ser ilustrativos.
En México existen las concesiones de radio y televisión, que el gobierno entrega o retira discrecionalmente. De esta forma tiene el poder de censurar a estos medios de comunicación y obligarlos a ser leales al partido en el gobierno.
Sobre la televisión “abierta” existen 2 empresas con canales “nacionales”: Televisa (canal 2, 5, 4 y 9) y Televisión Azteca (canal 7 y 13). Además existen televisoras locales que retransmiten parte de la programación de Televisa o TV Azteca, y televisoras independientes (canal 11, canal 22). Por otra parte existen emisoras de Televisión por cable.
Para hacer más útil a la industria televisiva mexicana es necesario liberarla del régimen de concesión que sólo sirve para censurarla y establecer límites claros de qué puede o no puede producir y transmitir. Asimismo, ya que existen 12 “canales” (del 2 al 13) que pueden transmitirse en red nacional por televisión abierta y las concesiones se limitan a 6 canales (2, 4, 5, 7, 9 y 13) quedan 5 canales que pueden otorgarse a dos empresas mexicanas que deseen tener cadenas nacionales.
Cuando se vendió lo que entonces era Imevisión existieron 4 grupos interesados y solo ganó uno, por tanto existen al menos tres grupos con interés de crear sus cadenas nacionales.
La UNAM, quizá por el efecto demostración del canal 11 del IPN, desea tener su televisora. Sería recomendable darle el permiso para tenerla, con la condición que debe ser autofinanciable, no desviar los recursos destinados a la educación ni servir de pretexto para solicitar más dinero del erario y transmitir aquellos programas que produzcan nacionalmente.
En este tiempo se consideran nefastos no únicamente a los monopolios sino al “poder monopolico” de las empresas. Ya no importa que en una economía existan muchos competidores (15 o 20 empresas), ni que el empresario que lo desee puede entrar al mercado sin ningún impedimento legal, sino que si se domina una parte importante de mercado (donde la burocracia en el gobierno define a qué porcentaje le llama importante) entonces se tiene poder monopolico y se puede ser sujeto a una sanción.
El caso actual más importante es la distribución de gas doméstico. Existe un productor (PEMEX), que es un monopolio legal, y un número de empresas particulares que realizan la distribución a los domicilios. Actualmente 5 grupos dominan más del 50% de la distribución total en México. 5 grupos no es un monopolio y si existen otras empresas además de los 5 grupos, se confirma que no existe un monopolio. Sin embargo los diputados piden acabar con el monopolio de la distribución del gas porque el precio del mismo es, a su criterio, muy elevado, sin considerar que el productor (PEMEX) fija el precio y los distribuidores simplemente lo trasladan al consumidor.
Con la crisis de 1994, responsabilidad del gobierno mexicano, el sistema bancario mexicano quebró. Por el Fobaproa se mantuvo a flote a la banca para no dejar a los ahorradores sin sus recursos (versión oficial) y una vez saneados los bancos fueron vendidos al mejor postor. Algunos los compraron empresarios mexicanos y otros los compraron empresarios extranjeros. Bancomer, uno de los dos bancos más importantes de México, entró en tratos con BBV Argentaria, un banco español, que lo quería comprar. Banamex, el otro banco más importante de México, entró en escena y ofreció comprar Bancomer a un precio mayor para que el capital siguiera siendo mayoritariamente mexicano, creando de esta forma un banco tan grande que podría competir internacionalmente. La compra de Bancomer entró a un compás de espera hasta que el gobierno mexicano impidió esa compra argumentando que se crearía un banco mexicano con poder casi monopólico y Bancomer fue vendida a BBV. Casi un año después, en mayo de 2001, Banamex fue comprado por Citicorp, un grupo bancario norteamericano. En lugar de tener un banco mexicano que domina el mercado, tenemos 2 bancos controlados por extranjeros, que dominan el mercado.
BBV Argentaria y Citicorp son dos de los grupos bancarios más grandes del mundo. Ambos ya contaban con sucursales en México. ¿Por qué compraron Bancomer y Banamex si ya estaban en México? Porque es más barato. Los mexicanos queremos a nuestros bancos, les tenemos confianza. Aún con sus sistemas traídos de España y Estados Unidos, ni BBV ni Citibank habían avanzado mucho en su participación en el mercado mexicano. Para lograrlo debían invertir en instalaciones, capacitación de personal e inversión en infraestructura, organización y publicidad; aún así, era prácticamente imposible desbancar a Bancomer y Banamex del primer y segundo lugar del sistema bancario. Con la compra, permitida y prácticamente provocada por el gobierno mexicano, se ahorraron tener que capacitar a miles de mexicanos, se ahorraron millones de pesos en infraestructura y simplemente invirtieron menos dinero, algunas acciones y la liquidación de miles de mexicanos que sobran en la fusión de los sistemas tanto en BBV y Bancomer como en Citicorp y Banamex.