Visión

 

    En el mundo existe el bien y el mal. Los seres humanos debemos tratar de hacer el bien y evitar hacer el mal.

    El bien es todo aquello que nos gusta hacer y que nos gustaría que otros nos hicieran; también es todo aquello que hacemos hoy, aunque no nos guste, para poder aprovecharlo en el futuro, donde esperamos obtendremos algo que nos gusta.

    El mal es todo aquello que no nos gustaría que otros nos hicieran; también es todo aquello que hacemos hoy y que nos perjudicará en el futuro, donde obtendremos algo que no nos gusta.

    A una persona normal le gusta vivir y que otros le dejen vivir, por tanto la vida es algo bueno; le gusta decir la verdad y que otros le digan la verdad, por tanto la verdad es algo bueno; le gusta ser libre y que otros le permitan ser libre, por tanto la libertad es algo bueno.

    A algunas personas les puede gustar mentir pero no les gusta que les mientan, por tanto la mentira es mala; les puede gustar esclavizar a alguien pero no les gusta ser esclavizados, por tanto la esclavitud es mala; les puede gustar manipular a otros pero no les gusta ser manipulador, por tanto la manipulación es mala.

En algunos casos, como la educación, es posible que no nos guste cierta actividad, como ir a clases y estudiar, pero se está dispuesto a realizarla con la esperanza que en un futuro esa educación nos permita conseguir un mejor trabajo o nos proporcione un crecimiento interior. Por tanto la educación es buena.

 

    Lo que es considerado bueno se le califica como valioso, como un Valor. Entre los valores se encuentra la Vida, la  Verdad, la Libertad, la Justicia, el Amor. Los valores son un fin en sí mismos

    Para lograr tener o retener esos valores son necesarios los Instrumentos. Entre los Instrumentos más importantes se encuentran la Voluntad, la Disciplina, la Constancia, la Inteligencia. Es posible utilizar más un instrumento que otros y de esta forma vivir los Valores.

    Si una persona o un país fomenta y utiliza los valores y los instrumentos puede progresar y obtener logros que no pensaba ser capaz de realizar.

 

    Cada uno es responsable de sí mismo. A pesar de vivir en circunstancias difíciles cada persona puede cambiar su realidad y progresar. Nadie está condenado a ser un mentiroso, un ladrón o un corrupto, existe la posibilidad de cambiar.

    Cada persona puede progresar de acuerdo a su capacidad, no es justificable culpar a otros por no lograr lo que deseamos. Por tanto, las teorías de la explotación de seres humanos libres son parcial o totalmente falsas.

    Los empresarios no son responsables del progreso de sus empleados, el trabajo de cada empleado le hace merecer un mejor salario. Si el empleado no utiliza los Instrumentos ni vive los Valores entonces su trabajo no será de calidad y el salario que recibirá será reducido. El empresario le pagará más al empleado si el trabajo que realiza es más productivo. La justicia indica que se debe pagar más a quien más produce, no es justo exigir hoy un mayor sueldo si se produce lo mismo o menos que ayer.

 

    Lo que es aplicable a una persona lo es a un país. Si la sociedad fomenta Valores y la utilización de los Instrumentos para lograr el progreso de una persona o un país. Si no lo hace, si fomenta Antivalores, recibirá las consecuencias. La aceptación social de la mentira, la corrupción, el narcotráfico, la prepotencia, los privilegios comprados política o económicamente son algunas de las causas por las cuales México es un país tercermundista. Algunos dicen no aceptan esos males, pero no critican o de hecho aceptan las mentiras de los políticos, el corromper a un funcionario público al dar una “mordida” para agilizar un trámite, el vender bienes o servicios a narcotraficantes que reconoce, o el mostrar la “charola” que lo acredita como personaje poderoso para evitar recibir una multa o agilizar un trámite.

 

    Desde siempre ha existido la teoría de la conspiración: todos los capitalistas están aliados contra los socialistas para exterminarlos, los patrones están contra los obreros para explotarlos, los judíos contra los cristianos para dominar el mundo, los blancos contra los negros para esclavizarlos, los políticos masones contra los políticos católicos para exterminar el catolicismo, etc. Siempre hay una parte activa, a quién se cataloga como maligno, y una parte pasiva, a quién se cataloga como víctima de la conspiración.

    Si aceptamos esta teoría de la conspiración, lo que no dice es que la víctima no hace algo efectivo para defenderse. La forma en que se ataca a la víctima es al fomentar antivalores, mismos que acepta la víctima y en función a ellos determina su conducta. Por tanto, la conspiración es, a final de cuentas, el sustituir valores por antivalores.

Cuando una persona o una sociedad abandona los Instrumentos y los Valores entra en decadencia. La decadencia puede llevar a la destrucción de una persona o sociedad. La decadencia puede revertirse simplemente volviendo a practicar los Instrumentos y los Valores.

    Sin embargo, hoy en día el bien es ridiculizado, tachado de fuera de moda, propio de intolerantes, o simplemente cursi. Además es más cómodo practicar antivalores o defenderlos con la bandera de lo progresista y lo moderno.

Por eso, quienes defiendan lo que crean es la verdad serán tachados de intolerantes, los que defienden la libertad de opinión serán tachados de intolerantes, los que defiendan la libertad de asociación serán tachados de intolerantes. Así es y así será.

 

La verdad os hará libres ... no necesariamente felices.